miércoles, 29 de octubre de 2008

Paint it black...

PAINT IT BLACK

Días malos. Días
en los que nada sale bien.
En los que ves colmillos en las fauces
de la gente que dice que te quiere.
En los que el sol es un arma arrojadiza
o la lluvia una descarga de vinagre.
En los que mejor te metes en la cama.
Rocías de azufre tu portal. Rezas
para que los perros no lleguen a tu puerta.

Roger Wolfe



Hay momentos en que me dejarías sólo desnudo bajo la lluvia; bajando tu calle como un perro aullando y cojeando; llamando desesperado a tu puerta sabiendo que están detrás los malos. Hay momentos en que apretarías el gatillo una, dos, tres veces… así, hasta que se agotase el cargador. Hay momentos en que deseas verme sangrar y untarte tus labios con la vida que se me escapa. Hay momentos en que ves al cordero con piel de lobo, y nunca a los lobos con piel de cordero. Hay momentos en que desearías no verme llorar, sino con una camisa de fuerza; mirando curiosa cómo me quiero abrir la cabeza contra el muro. Hay momentos en que me pides que ponga la mano en el fuego por ti; pero para que me queme. Que me miras con ojos llenos de inocencia mientras me aprietas por los huevos hasta que exploten, mientras dices ¿qué te pasa mi amor?. Que me darías una fregona y un cubo para recoger la baba de un ejército de masturbadores que te siguen mientras les guiñas un ojo diciéndome “sécales el sudor”. Que te miro como el gatito de Shrek y llamas al ayuntamiento para que vengan a esterilizarme. En que te sonrío y también ves fauces. En que miras al cielo y ves pajaritos cuando sólo hay buitres, cuervos y bombarderos B-52. Momentos en que me enterrarías en un hoyo con la cabeza afuera y les darías piedras para que me lapidasen. En que me quieres suicidar. En que me dirías ven, y me harías caminar sobre cristales rotos con pies desnudos hacia ti. Que luego me dirías, vete. Hay momentos en que me follarías y me matarías mientras eyaculo riéndote de mí. Hay momentos en que oyes mátame cuando digo ámame. En que me subirías más y más y más, para que la caída fuera más dura. En que serías capaz de olvidarlo todo, de borrarlo todo, de romperlo todo, para poder odiarme a gusto, fumando un cigarrito mientras preguntas y tú quién eres?. Hay momentos en que me atarías a una estaca y me dejarías morir de hambre y de frío, mientras los buitres me devorarían. Momentos en que me dirías la vida junto a ti es magia, y por eso vas a desaparecer cuando diga chás! . Hay momentos en que te pones un pasamontañas negro, coges un hacha, colocas mi cabeza en un madero y viéndome asombrado preguntas qué te pasa mi amor?. Hay momentos en que te romperías una uña al arañarme y me acusarías de maltratador. Otros en los que pretendes curarme con vinagre las heridas. Otros en que me verías luchando contra la marea brava y tú, subida al barco, me tirarías una aspirina para ayudarme. Hay momentos en que te diría te necesito y tú responderías, mejor, así te hará más daño. Hay momentos en que huiría de la multitud que me persigue y tú me denunciarías a la policía.

Y atónito, desesperado, paralizado, borracho, patético, humillado, blasfemando, con nubes negras en la cabeza, te encuentro diciéndome; ¿por qué me haces esto?

Luego pasan los momentos. Pero queda el miedo.

domingo, 26 de octubre de 2008

A la altura del sexto piso se angustió: había dejado el gas abierto.

José María Peña Vázquez, Galería de hiperbreves, “El suicida” (2001)

viernes, 24 de octubre de 2008

Música para hacer el amor cuando ya casi es demasiado tarde; "No wow", The Kills



Esta canción es una flor que algunos piensasn que se está volviendo vieja. No es ninguna novedad. No pretendo ser original en este blog. Ni estar a la última, ni encontrar la flor más escondida, ni ser exclusivo... No. Los que estén un poco puestos, conocen de sobra esta canción tan particular. The Kills, este grupo que nació con vocación underground en el año 2000, sacó el disco que lleva el nombre de este tema ya en el año 2005. Es igual. Quiero compartir mi visión de esta flor. Depende de la nariz que huela y de los ojos que vean, lo viejo se vuelve nuevo. Compuesto por Alison "W" Mosshart y Jamie "Hotel" Hince, The Kills es una mezcla de indie, post punk, garaje setentero que me vuelve loco... en tres años no le da tiempo a envejecer a lo que es tan bello.

"Vas a tener que pasar por encima de mi cadáver antes de salir por esa puerta", así comienza este tema. Ya no hay impresión, ya no hay "guau!" (no wow) aunque me encantaras con tus juegos... Es la historia del desencanto y de la decepción, pero también de la pasión del querer seguir aunque sea mentira. Me recuerda esa escena de esa gran y rara película ("La chica del puente") en la que ella, salvada en todos los entidos por él, cuando este decide marcahrse, le dice; "tú me metiste en esto, así que no me dejes así, sácame contigo de aqui".

"No wow" es otra canción oscura, sucia, también con sonido low-fi, como los grupos de la última ola tipo "Yeah, yeah, yeahs" o "The Raveonettes". Pero lo que más llama la atención de este tema es el ritmo. Ritmo machacón, continuo, obsesivo, como un corazón palpitante que late cada vez con más tensión. Como diciendo "te odio, pero joder, te odio porque no soy capaz de dejar de amarte..."

Tengo muchas canciones en la cabeza que me recuerdan a la pasión del momento sexual. Esta canción es un polvo de los últimos que se echan antes de dejarlo. En los que mirándose a los ojos los amantes lo hacen como reprochándose todo, y teniendo la conciencia sucia por saber que los dos disfrutan aún de esto. Mirada de placer, mirada de culpa, mirada de odio, mirada de amor... sabiendo que queda poco, menos mal que queda poco, qué lástima que quede poco...

miércoles, 22 de octubre de 2008

"Si muero sobrevíveme"

Ayer estuve en un funeral. Era una mujer fantástica con una historia de amor detrás fantástica. La hermana de la fallecida leyó un poema en la ceremonia al compañero de esa mujer que se había quedado sólo en la vida. Era de Pablo Neruda (1959) y decía así...

SONETO XCIV
Si muero sobrevíveme con tanta fuerza pura
que despiertes la furia del pálido y del frío,
de sur a sur levanta tus ojos indelebles,
de sol a sol que suene tu boca de guitarra.

No quiero que vacilen ni tu risa ni tus pasos,
no quiero que se muera mi herencia de alegría,
no llames a mi pecho, estoy ausente.
Vive en mi ausencia como en una casa.

Es una casa tan grande la ausencia
que pasarás en ella a través de los muros
y colgarás los cuadros en el aire.

Es una casa tan grande la ausencia
que yo sin vida te veré vivir
y, si sufres mi amor, me moriré otra vez.

Os puedo asegurar que él sabía eso. Que los últimos años de vida, enferma ella, sabiendo que un día tocaría negro, vivieron así, construyendo una herencia de alegría para el entonces y para el ahora. Él me decía "estoy mal", pero no lliraba. Sonrería y hablaba de ella como quien intenta de verdad cumplir con su encargo. Como si fuera verdad el que si él sufría más de la cuenta, ella se miriría otra vez, estuviera donde estuviera. Habló desde el altar como quien puede decir bien alto y bien fuerte "lo tuvimos todo y fue maravilloso, no tengo derecho a quejarme". Y cantó la canción de su amada, en euskera, una lengua extraña para él, bien alto y bien fuerte... Escribiría mucho... Pero da igual. Esta flor es la más bella que he encontrado en mucho tiempo, y no se puede compartir. Sólo entenderá el que los conociera y estuviera ayer ahí...

domingo, 19 de octubre de 2008

La gota que colmó el vaso

Hoy tengo la sensación de que la gota que colmó el vaso la derramé yo. No es tan fácil como en la fotografía, no lo he podido evitar. No sabes nunca cómo de hondo es el vaso. Sólo sabes el agua que se ha ido depositando dentro. Y sólo te preocupas cuando ves que se vierte mucho. Que pasan cosas. Pero tienes la esperanza de que el vaso sea muy grande. Que pueda con todo. Que sea en realidad un pantano al que un chorro de agua en realidad no le afecta. Porque tiene una pared de hormigón que hace que soporte todo. Entonces es cuando piensas en el futuro. Y miras a la otra persona, y piensas... no va a bastar un día para que se vaya todo a la mierda. Sin embargo, tengo miedo. Una siemple gota puede colmar el vaso, si resulta que éste no era pantano y ni siquiera grande. La gota... bueno, depende como se mire. Hay gotas muy grandes. A las personas que viven de detalles una gota les puede empapar el alma y la paciencia.

Si todo eso lo sé. Si la conozco... Si lo veía venir. Si no he sido capaz de frenar en su caída al vaso, que estaba ya por lo visto lleno, esa gota que ha caído durante horas poco a poco. Hasta que ha llegado al vaso, y éste ha derramado agua. Cuando ha llegado la gota que ha colmado el vaso no parecía agua. Ha hecho mucho ruido. Aquí dentro ha sido como una bomba atómica. Pero claro, después de que se derrame no hay manera humana de cogerla y meterla al vaso. No sé coger agua con las manos. Y además, por lo visto el vaso estaba lleno. Era un vaso pequeño o le habíamos echado mucho agua. Nació con mucho agua ya el vaso.

Nadie sabe de dónde salió mi gota, la gota maldita. Yo sí. Y me da vergüenza reconocerlo, este blog es un vertedero. Pero casi todo el mundo, cuando tira la basura, cierra bien la bolsa. Huele mal, es evidente que es basura, pero la cierra, no quiere nadie que se sepa qué tipo de basura depositas en el contenedor. La gota que colmó el vaso se llama inseguridad, y ha derramado otros vasos. Vasos que tenían muy poca capacidad. No te jode echar un litro de agua, de golpe. Sabes que cuando lo tiras por la borda, moja todo, salpica todo. Una gota... Yo pensaba que una gota no era suficiente, pero me lo temía. Un día intentando meterla adentro mío, que no se salga... como esa lagrimilla que se te escapa sin permiso. Y que sin embargo, por mucho que abras el ojo, se te acaba escapando porque lo que sientes es para que se te escape.

Yo vine hoy como cordero al matadero. O como pirómano al bosque seco y descuidado. Yo lo sabía, está en mi naturaleza. Pero cuando el cordero está muerto, ya no puede hacer nada. Y cuando el incendio arrasa hectáreas, el pirómano se da cuenta de que es muy tarde para ayudar a los bomberos.

La gota colmó el vaso. Me repito mil veces. Y dentro de mí hay una esperanza de que eso que yo creo que es una gota, sólo sea una lágrima por un mal día. Un muy mal día. Si la gota colmó el vaso los dos sabemos lo que toca. Pero yo no lo sé... Si la gota no colmó el vaso y lo que se ve junto a él es una lágrima... Perdóname... Míralo bien. Pruébalo. Si está salado es una lágrima. Si no lo es... no sabrá a nada. Y la nada no hace daño.

Quizá fuera la gota que colmó el vaso. Quizá fuera una lágrima. Pero esto es la única bala que me queda, y siento que me tienen rodeado.

lunes, 13 de octubre de 2008

Fotografía de la lealtad

Ojalá tuviéramos la lealtad de un perro estúpido, de esos que te miran con esos ojos... Es de la única lealtad que te puedes fiar. Yo ofrecí mi lealtad a alguien, pero nunca he sido leal... Es otro de mis defectos. Sería uno de los primeros que me quitaría en la escuela de las personas perfectas. Sólo sé que en esa foto la persona cambiaría al perro por dinero. Mucho o poco, pero lo haría. Y el perro no cambiaría a la persona por nada.

La lealtad o es ciega o no es... La lealtad... Hasta suena bien... La lealtad medida, interesada, razonada, explicada por circunstancias, no me sirve. Ese perro está encantado de vivir en la calle, no envidia a los perros que huelen bien y van hasta a la peluquería canina. Ese perro moriría por su persona. Y necesita a su persona para vivir. No su comida, sino formar parte de su vida. Así sí he sido leal. Así sí lo he sido. Pero tampoco sirve. Soy persona, no perro. El perro no se cansará de esa persona, nunca. Nunca. Estará siempre. Él lo puede decir bien claro. SIEMPRE. Ojalá sea siempre en mi caso, querría se esta vez ese perro de esa fotografía.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Las flores prohibidas huelen mejor....

--¿Por qué vas a matarme? ¿No sabes acaso que soy el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo?

--Precisamente por eso...


Jaime Valdivieso, “Cordero de Dios” en Brevísima relación del cuento breve de Chile

lunes, 6 de octubre de 2008

The Raveonettes; la flor oscura, "Beat City"



The Raveonettes es el grupo más original e inteligente del panorama musical intelectual en mi opinión. Lo de original, teniendo en cuenta que soy un pesimista redomado y que creo que está todo inventado, lo matizaría. El grupo más inteligente en manejar el grandísimo patrimonio del pop rock, malearlo, mezclarlo de la forma más inverosímil, darle la vuelta... y que el resultado suene a todo conocido de una forma completamente única. Lo de inteligente, porque el fondo y la forma están al servicio de ideas complejas. Odio (musicalmente) al Canto del Loco, por ejemplo, donde el fondo simple y la forma simple se mezclan para mostar mensajitos vergonzosamente simples. The Raveonettes, este dúo danés formado en el 2002 y con cuatro discos en el mercado, proponen musicalizar las complejas relaciones humanas; los deseos prohibidos, lo oscuro, lo políticamente incorrecto que todos llevamos dentro...

Desde Las Ronettes y las melodías de los años 50 hasta las guitarras más eléctricas, todo envuelto en un sonido sucio, de baja fidelidad (lo-fi), y al servicio de cierta desesperanza, tipo Velvet Underground, pero cantado como los ángeles, puesto que considero que son excelentes cantantes además de excelentes compositores o músicos.

“I wanna die in the beat city” repiten como una letanía compulsiva en este tema (del disco "Pretty in Black", 2005). Quién no quiso morir en la ciudad palpitante, en la ciudad viva, la de las luces de neón, el escenario de nuestras subidas y bajadas, donde queríamos morir cada noche sin ningún motivo aparente, sólo explotar, sólo tirarte por el suelo, gritar, agitarte... Ya no soy un niño, mis amigos ya no pasan delante del cuartel de la Guardia Civil con alguien encima del coche cantando... ni duermo en la calle cuando no había lugar más caliente al final de la noche donde posar mi cadáver... Pero aún hoy el instinto se activa. Y cada mucho tiempo, quedamos para quemarla, como diciendo... “hace mucho que no nos morimos en la ciudad palpitante...” Claro, que la ciudad ahora no me parece tan interesante. Más que viva y palpitante, un balneario para dormirse... de asco.

viernes, 3 de octubre de 2008

Ausencia

Según la REal Academia de la Lengua, ausencia se podría definir como

1.- f. Alejamiento, separación de un lugar:
Su ausencia se interpretó como un desafío al corazón.

2.- Tiempo que dura el alejamiento:
¿Qué ha pasado durante tu ausencia?

3.- Privación o falta de algo:
La ausencia de calor provoca que me muera o te mueras de pena.

4.- der. Condición legal de la persona en paradero desconocido.
Cierto, tu condición legal ya no es soltera o casada, estás en paradero desconocido.

5.- med. Pérdida pasajera de la conciencia:
Las lagunas y ausencias son frecuentes en la demencia senil y en ciertos estados de enamoramiento adolescente.

6.- brillar alguien o algo por su ausencia loc. col. No existir o no estar presente donde cabía esperar:
La alegría en este cuerpo brilla por su ausencia.