lunes, 10 de noviembre de 2008

El Principito; "Por favor... domestícame"



--¡Buenos días! -dijo el zorro.
--¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vío nada.
--Estoy aquí, bajo el manzano -díjo la voz.Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.
--¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
--Soy un zorro -dijo el zorro.
--Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
--No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
--¡Ah, perdón! -dijo el principito.

Pero después de una breve reflexión, añadió:
--¿Qué significa "domesticar"?
--Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
--Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
--Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
--No -díjo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.
--Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... "
--¿Crear lazos?
--Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
--Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
--Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
--¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.

El zorro pareció intrigado:
--¿En otro planeta?
--Sí.
--¿Hay cazadores en ese planeta?
--No.
--¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
--No.
--Nada es perfecto -suspiró el zorro.

Y después volviendo a su idea:
--Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sól. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
--Por favor... domestícame -le dijo.
--Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
--Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no fienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, Ios hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
--¿Qué debo hacer? -preguntó el príncipito.
--Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
--Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!

El principito volvió al día siguiente.
--Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejempló, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
--¿Qué es un rito? -inquirió el principito.
--Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando eI día de la partida:
--¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.
--Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
--Ciertamente -dijo el zorro.
-- Y vas a llorar!, -dijo él principito.
--¡Seguro!
--No ganas nada.
--Gano -dijo el zorro- he ganado a causa del color del trigo.

Antonie de Saint-Exupéry, El Principito

Y no sé si soy zorro o principito. Quería domesticar y que me domesticasen; y alguien dijo que no estaba domesticado; y alguien habló de la esencia; tampoco nadie quiere hacer daño; también desde las cuatro me sentiré agitado e inquieto; también fue el lenguaje fuente de malos entendidos; también cada vez se está más cerca; también se habló de paciencia; y de jugar; y de que alguien era bonito; y yo era un hombre entre miles de hombres; y no tenía necesidad de nadie; aunque hubiera una rosa que me había domesticado... muchas más cosas de ese texto me las apropio. Lo mejor, es que como el zorro, también ganaré algo, aunque llore.

3 comentarios:

hoy dijo...

Una perla, una joya...
Me gusta que lo recogieras aqui, cuando lo leí la primera vez (con prisas reconozco, como muchas tantas cosas) no lo entendí bien...
Dedicar tiempo "a domesticar" una amistad, un "alguien"... Dice que sólo se puede mara algo que se conoce, (para cocnocer algo hace falta su tiempo), aqui se dice,Sólo se conocen bien las cosas que se domestican ... en esencia la misma idea... (para mi)...
Me gusta el título, por favor dometícame.
Gracias por ésta joya he sido feliz leyendola, de nuevo.

ROSALÍA dijo...

Este libro es uno de mis preferidos.

Domesticar ... Todos deberíamos aprender ... No vendría mal.

Saludos.

Alejandra dijo...

Me encontre con tu pagina por el azar mismo, re100 hace unos minutos termine de r-leer el principito y me quede en lo mismo que tu...