martes, 11 de noviembre de 2008

Quiero ser el globo de un niño


Mientras subía y subía, el globo lloraba al ver que se le escapaba el niño.

Miguel Saiz Álvarez, "El globo", Galería de hiperbreves, 2001

Quén pudiera ser globo atado siempre a un niño. No enseñarle. Que te enseñe. De dónde saca todos los días la alegría. Cómo hace para no ver la suciedad. Cómo ve flores en todos los sitios. No saben escribir. No saben explicar. No saben de cuentas. No les cuentes problemas, te darán una solución increíblemente fácil. No sufren por todo. Disfrutan con todo. Les basta poco. Un globo. Ojalá fuera un globo. Que me mirara orgulloso. Que pensara que soy el globo más hermoso de todos, y eso que sólo valgo cincuenta céntimos. No entienden de dinero. Ni de tiempo. Les gusta dormir. Sería mi compañero perfecto... Y yo, como globo, no tendría que hacer nada. Sólo estar con él y que me lleve de la mano. Que me pasee por la calle enseñándome como si fuera su obra de arte. Lo malo, es que el niño sin el globo sigue siendo un niño; el globo sin el niño es un trozo de plástico perdido y sin sentido.

Si fuera el globo de algún niño no me sentiría sólo jamás.

2 comentarios:

pedazodescosh dijo...

uy! hasta a mi me dieron deseos de ser un globo...
saludos

Penélope dijo...

Pero tal vez el niño decida soltar su globo aulgún día para poder abrazar el mundo con las dos manos....
No se puede ser de nadie, sólo...de uno mismo.