lunes, 16 de febrero de 2009

El lobo y el cervatillo (y IV)

Este cuento se está volviendo borroso. No lo recuerdo bien. Lo cierto es que hay quien dice que una noche de luna llena, cuando más se necesitaban el lobo y el cervatillo... Pues... hubo un mordisco. Y mucha sangre. Y miradas de incredulidad. Mucho ruido, grandes silencios. Rastro de sangre. Alguien huyendo sin encontrar lugar. Aullidos cortos y gemidos largos. Dicen que se alteró el bosque, que al olor de la sangre acudieron otros ojos en la oscuridad que brillaban a pesar de la luna llena. Que en el cielo aparecieron buitres. Que la sangre se diluyó en lágrimas. Que dejó de ser un cuento para ser un documental excesivamente realista y morboso de National Geographic. Quizá fuera precisamente la luna llena, quizá el destino, quizá se acabó la buena suerte, quizá la naturaleza se impuso a la magia... quién sabe.

Hay quien dice que fue el lobo el que mordió. Claro, quién iba a morder. Nadie sabe por qué lo hizo. Los que tienen prisa diecn que fue su naturaleza corrupta y diabólica. Que no lo mató de milagro. Que un lobo siempre muerde. Los que quieren magia dicen que el cervatillo se metió en una trampa, para cazadores, y quedó atrapado en una pata sin poder salir.

El lobo había decidido que había llegado el momento. Mordería, como los otros, por mucho daño que le hiciera. Se acercó y para darse valor gruñço y enseñó los dientes como si fuera un enemigo. Y rápidamente, en unos segundos que parecieron años, la arrancó la pata a mordiscos. Cerrando los ojos, para no ver el gesto de dolor, los ojos tan abiertos del cervatillo que no comprendía nada.

Y así quedó, el cervatillo libre por fin y tirado en el suelo desangrándose. Y el lobo con la boca llena de sangre. "Es un buen momento para marchar", pensó. La próxima vez sería peor, me comería hasta su corazón. En esta versión del cuento el lobo se muere comiendo hierba y frutos. Y decide volver con la manada, que, mal que bien, era su lugar natural. En esta versión el cervatillo queda cojo de por vida, desconfiado, huraño, viejo... Hasta que encuentra por fin otro ciervo.

Otros dicen que el cervatillo, cojeando a duras penas, salió días después por el bosque, llamando al lobo. Que lo encontró. Que le dijo "la culpa es mía por meterme en la trampa, volvamos a protegernos". Y que el lobo, de nuevo callado y mirando al suelo, asintió con cara arrepentida, pensando "lo que no sabes es que yo te llevé ahí". Y siguieron... olvidándose del mordisco, de la carne y los dientes... esperando que pasase el tiempo para no necesitarse tanto.


Las versiones infantiles del cuento son aún más mágicas que el cuento ya de por sí. Un cervatillo y un lobo caminando por el bosque, lo que hay que ver... En estas versiones, el lobo muta. Se vuelve cervatillo. Las últimas que he escuchado hablan incluso de que el cervatillo, harto de esperar a que aparezca el animal adecuado, consigue volverse lobo. Son las versiones que están intentando llevar al cine Disney. Hablan de lobeznos adorables o de cervatillos preciosos...

No sé dónde está ese bosque. Pero me gustaría encontrarlo. Para comprobar por mí mismo cuál fue el final del cuento...

4 comentarios:

Monapolla dijo...

Las versiones infantiles opacan lo romántico.

Tampoco sé del bosque. Pero me gusta la versatilidad.

Penélope dijo...

Hasta el mordisco...todo más o menos...bien. El peligro, la tentación, el riesgo...vale. Que quieres vivir experiencias nuevas, salvajes...de acuerdo. Que no sabeis ni por donde os da el aire...bueno.
Pero una cosa es una cosa y otra cosa es un violín.
Que quereis ser felices??: mira cetrvatillo gilipollas, deja ya de hacer el tonto y despierta. Qué narices te va a proteger un lobo, tío! Claro que hay cervatillos como tú, hay muchos en el bosque, espera, busca, con tranquilidad, hasta que encuentres a aquél con quien te sientas agusto!
Y tu lobo bandarra, con lo guapo que eres, por qué no te juntas con los de tu panda? Si os entendeis mejor! Probablemente haya alguno que piense parecido a tí. Búscalo! No creo que seas una mutación, algún rarito habrá que te siga la corriente! Y que te comprenda!!

Aiñññññ, si es que por buscar la felicidad, nos buscamos la desgracia.

Siempre habrá alguien que encaje con nosotros. Pero solo hay que estar bien despierto y tener la suficiente claridad mental para reconocerlo.

¿Para cuando el siguiente??

Un beso.

Alejandro dijo...

Buf... a veces contigo me dan ganas de reir y de rabiar al mismo tiempo... Y nooooo... bufff esto ha sido un parto, doloroso, estoy en paz. Otro cuento no... Hay que quitarle presión a la olla exprés...

Muchas gracias por escribir Penélope, y otro beso para tí.

Penélope dijo...

Reir y rabiar al mismo tiempo??? Estoooooo...curioso. Me suena. Es algo parecido a tener ganas de abofetear a alguien y de darle un beso al mismo tiempo.
Sí.
Te escribo porque me gusta lo que leo. Eres muy pasional, chiquillo.

Cuando se te pase la presión de la olla ya escribirás otro.

Y si no, lo que te venga a la cabecha.
Me gusta todo!